Hola lectores y seguidores. En estos días de mucho trabajo 😉 y casi ausente de la administración del blog, sucedió que se fue al demonio el servidor de la sala de navegación de la biblioteca donde trabajo. El mismo estaba montado en Ubuntu Server 14.04 y estaba presentando problemas de software que ya me tenían hasta el feo de guardia permanente. Así que decidí montarlo sobre el gran y poderoso Debian 7 y así justificar el salario de este mes. Como todo ingeniero informático, todo no salió a pedir de boca en el primer asalto, así que después de varios rounds y algún que otro conteo de protección he logrado hacerlo funcionar.
Antes de empezar les diré que me incliné por Debian 7 Wheezy por 2 motivos:
- Desde que me enseñaron los primeros pasos en Linux me repitieron hasta el cansancio: Debian es Debian y lo demás son copias. Hoy en día me lo siguen diciendo y cada día más me sigo convenciendo.
- Solo cuento con 2 repos locales, Ubuntu 14.04 (el cual me había fallado) y Debian 7, por lo cual al abordaje con papá Debian.
Lo primero era salvar la información de un solo usuario, la cuenta de las bibliotecarias, las cuales tienen unos Gigas de espacio para sus documentos. Mi preocupación era la compatibilidad entre el LibreOffice de Ubuntu y el OpenOffice de Debian. Luego de unos teclasos en San Google (Sami como le decimos aquí cariñosamente) comprobé que OpenOffice en Debian es compatible con la mayoría de los documentos de otras suites de ofimática, por lo cual ni preocuparme.
Ya instalando el server, aparecieron algunos mensajitos de posibles fallos con el firmware de la tarjeta de red, lo cual conllevó a que tuviera que acceder al sitio de Debian y bajar el paquete que contenía dichos paquetes e instalarlo en modo dpkg, cosa que no ocurrió cuando instalé el Ubuntu Server. Luego al actualizar el sistema base antes de meterle LTSP para montar el servicio de clientes ligeros, se vuelve a mostrar los mensajitos del dichoso firmware y vuelvo a instalarlo de forma manual.
Una vez montado y configurado LTSP con todo el bulto de demonios y compañía, me dispongo a construir la imagen para los clientes, lo cual se hace de forma satisfactoria pero al levantar los clientes no se reconocen los dispositivos USB. Cosa normal de olvidarme poner los usuarios al grupo fuse del sistema, pero luego de añadidos a ese grupo, no se reconocía nada. Actualicé la imagen y mismo resultado. Borré la imagen y se construyo de nuevo, por gusto. Entonces me entra el loco de la mata, le meto GNOME 3, vuelvo a construir la imagen y EUREKA: se reconocían todos los USB y todos los programas funcionando a la perfección.
Por supuesto que me viene a la mente que en todos los manuales de LTSP del .cu y otros dominios te dicen que instalen escritorios ligeros, pero por alguna razón al entorno ligero en Debian le falta ese pequeño detalle o yo soy tan simplón que no me molestan esos pequeños detalles, total: LOS CLIENTES DE 256 MB DE RAM SON LENTOOOOOOS!!!!!
Por lo demás los usuarios que lo más que hacen es navegar en las páginas de Salud, algún que otro foro .cu y de vez en cuando entrar a una revista de ciencia a descargar un artículo, ni se molestan en estar criticando mucho el nuevo entorno, porque lo de ellos es que todo funcione, no importa si te pasaste 1 semana probando este y más cual entorno o leyéndote un trozo de manual en inglés en una consola blanco y negro, o simplemente esperando respuesta de algún foro, lista de correo o blog de alguien que dice que le funcionan de forma excelente estas tecnología de clientes ligeros.





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